Caocus, proyecto presentado por Javier de Pablo Martín

Javier de PabloEl gran crecimiento de la población experimentado en los últimos años, y el pronosticado para las próximas décadas, lleva consigo una mayor demanda de muchos productos, en general, alimentos y materiales y, en particular, algunos productos alimentarios y madera. Respecto a esta última, la deforestación que genera la obtención de madera y la acumulación de residuos alteran el medio sobre el que se desarrolla la vida, el suelo, agravando de forma contundente los problemas ambientales.

Comprender esta situación desde la perspectiva de la Bioeconomía permite pensar en el aprovechamiento de los residuos agrícolas (cáscaras de los frutos) generados por las industrias del cacao y del coco, los cuales se desaprovechan en gran medida, pueden ocasionar un impacto negativo en el medio ambiente y una disminución de la productividad.

 Así, en este proyecto se propone el aprovechamiento de las cáscaras de coco y, sobre todo, de cacao para elaborar un material similar a la madera en cuanto a cualidades y características se refiere, y fabricar productos en los que de forma habitual se emplea madera. Estos productos serían, principalmente, lápices y muebles de diseño.

Actualmente, el uso de la madera en la industria lapicera requiere una gran cantidad de materia prima. En el caso de EE.UU. cada año se produce la tala de 11.600 cedros destinados a producir 2.000 millones de lápices, mientras que una empresa lapicera europea destina 10.000 hectáreas al cultivo de árboles con este fin. Estas cifras reflejan la magnitud del impacto en el medio ambiente.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en el año 1990 la extensión de suelo ocupado por los bosques en el planeta era del 31,6% (unas 4,128 millones de hectáreas), mientras que datos de 2015 indican que este porcentaje se redujo al 30,6%, o lo que es lo mismo, 129 millones de hectáreas menos. De esta superficie, el 93% corresponde a bosque natural, mientras que el 7% del total se refiere al bosque plantado, del cual se dedica el 55% a la obtención de combustibles y el resto a la obtención de otros productos como madera o papel (FAO, 2016).

Este proyecto tiene un doble objetivo: por un lado, reducir la deforestación asociada a la obtención/producción de madera, y, por otro lado, aprovechar unos residuos agrícolas que son desperdiciados en su mayoría. Se enmarca en el contexto de la Bioeconomía y de la economía circular que se basa en la premisa de “producir más con menos”, lo cual se puede traducir en aumentar el rendimiento de muchas actividades empresariales utilizando los desechos que estas industrias generan (Gómez-Garay et al., 2015).