Noticias - Facultad de CC. Biológicas

¿Cómo viajan las plantas? y por qué eso importa a la ecología de comunidades

3 NOV 2017 - 17:29 CET

El martes 7 de noviembre pasaremos un rato divertido construyendo semillas capaces de viajar por agua, tierra y aire con alumnos de primero de la ESO del Colegio Enriqueta Aymer Sagrados Corazones.

Autores:

Nathalia Hernández Pazmiño, Juan Antonio Delgado Sáez

Imagina que vas paseando por el campo y en medio del paisaje encuentras un lugar completamente desprovisto de plantas, sin rastro de semillas en el suelo. Supongo que, entonces, es inevitable preguntarse qué tipo de vegetación va a crecer allí. Puedes mirar alrededor y pensar cuales de las especies que ves van a desplazarse hasta ese hueco vacío. Pero, espera, las plantas no pueden viajar hasta allí ¿o sí?

Pues sí, las plantas son capaces de viajar y, a veces, lo hacen distancias considerables utilizando multitud de estrategias. Lo más habitual es que sean las semillas las que se desplacen y lo hagan con ayuda de los frutos o incluso de otras partes de la planta. La unidad vegetal que se dispersa recibe el nombre de diáspora o propágulo. La forma que tienen estas diásporas puede indicarnos la manera que tienen de dispersarse, de viajar a otros lugares, lejos de la planta madre.

Las semillas pueden, por ejemplo, viajar agarradas al exterior de los animales. Provistas de pequeños ganchitos a modo de velcro, pueden adherirse al pelo de los mamíferos o a nuestra ropa. Este modo de viajar es conocido como exozoocoria. Cualquiera que haya paseado por el campo en verano habrá visto como multitud de restos de plantas se quedan enganchados en el calzado, calcetines e incluso en pantalones u otras prendas. Se ha comprobado que, en la lana de las ovejas, las semillas de algunas plantas pueden llegar a viajar ¡400 kilómetros! En el caso de nuestra ropa y pegadas a los zapatos, se ha visto que pueden estar hasta 10 kilómetros, si pensamos que las personas pueden ir en transportes desde bicicletas hasta aviones, entonces las semillas pueden viajar alrededor del mundo fácilmente.

Las semillas pueden también viajar cómodamente en el interior de los animales después de haberse ofrecido, por ejemplo, dentro de un jugoso fruto. Este modo de viajar es conocido como endozoocoria. Aquí la parte más importante es la de evitar ser destruido por los dientes o pico del animal y por su estómago. En este sentido, las semillas suelen ser duras y resistentes a los ácidos. Después saldrán del animal envueltas en una buena capa de fertilizante. De esta manera, las semillas pueden viajar hasta 300 kilómetros en el interior de aves migratorias.

Las semillas también pueden ser arrastrados por el viento (anemocoria) o por corrientes de agua (hidrocoria). Para ello las semillas presentan alas, vilanos que sirvan de paracaídas o están dentro de una estructura globosa o algodonosa que garantiza que las semillas floten el mayor tiempo posible en el aire o en el agua para dispersarse lejos. En el caso de que las semillas presenten alas, estas pueden estar en un mismo plano como en un avión. Pero es muy frecuente que estén algo retorcidas (como una hélice) para facilitar que giren sobre sí mismas y así ralentizar su caída en el aire. El estudio de esta estructura 3D aumenta nuestra capacidad para determinar su capacidad de viajar.

Viajar por aire y por agua es, al fin y al cabo, flotar en un fluido y muchas especies que se dispersan por aire son muy capaces de hacerlo por el agua. No es difícil imaginarse semillas de arce, ailanto o fresno, flotar en el aire hasta un río y alejarse flotando aguas abajo. Aunque la menor densidad del aire impone restricciones para el caso contrario y, obviamente, a nadie se le ocurriría pensar que un coco puede flotar en el aire. Aunque flotar en el agua se le da muy bien, ya que pueden estar hasta 110 días flotando en el mar y germinar una vez tocan tierra. Son capaces de viajar así miles de kilómetros, de hecho, son tan buenos viajando que aún no se tiene claro del todo cuál es el origen de los primeros cocoteros, África, América o Asia.

Saber cómo viajan las plantas puede aportar pistas sobre el proceso de colonización de las islas que surgen en medio del océano. Lo que en sí es un tema fascinante, pero también aportan información sobre la composición de todas las comunidades vegetales. En la teoría de filtros, las comunidades que se establecen en un lugar determinado son un subconjunto de especies del conjunto regional. Concretamente, las que han atravesado una serie de filtros ambientales, siendo el filtro dispersivo el primero de todos ellos.

 Durante la Semana de la Ciencia vamos a realizar una actividad donde hablaremos sobre las muchas formas que tienen las plantas de viajar y la importancia de la dispersión de semillas en la ecología de comunidades vegetales. Bajo el título ¿Cómo viajan las plantas? ofreceremos la oportunidad para reflexionar sobre la capacidad de desplazamiento de las plantas y el martes 7 de noviembre pasaremos un rato divertido construyendo semillas capaces de viajar por agua, tierra y aire con alumnos de primero de la ESO del Colegio Enriqueta Aymer Sagrados Corazones.

 

Todas las noticias »